martes, 13 de enero de 2015

Ana Karenina – León Tolstoi (Parte III

No quisiera extenderme mucho en ésta novela, pero es lo menos que puedo hacer en honor a su autor.

Hablemos ahora de Levine. Hombre de campo, perteneciente también a una respetada familia, quien nos es presentado en la novela en el momento en que decide pedir la mano de Kitty. Pero ésta, enamorada de Wronsky, desprecia su ofrecimiento.
  Muchos antes de mí, dijeron que Tolstoi, adopta la forma de Constantino Dimitrievitch (Levine) y nos comparte sus ideas así como algunas escenas de su vida.
  Una vez que Kitty le niega su mano, se retira al campo, y comienza una serie de reformas, que intenta plasmar en un libro, pero de la misma manera que Tolstoi, la idea de que escribir es una pérdida de tiempo, atrasa su final. Tiempo después, impulsado por la noticia, de que Wronsky dejó a Kitty, acepta una invitación de Esteban a comer, en ésta reunión, el acercamiento entre Kitty y Levine, termina en el enamoramiento de ésta, y en una segunda y exitosa proposición de matrimonio.

  Ahora me permitiré explicar, porqué ésta novela es tan aplaudida. Tolstoi nos presenta el amor, en todas sus facetas. Primero, tenemos a Wronsky y Ana, quienes se entregan a su pasión, y con ello, ambos se destruyen, Ana pierde su lugar en sociedad, a su querido hijo, y a sí misma, y Wronsky, la pierde a ella. Enseguida, tenemos a Dolly y Esteban, Dolly dio todo por su familia, cumple con sus obligaciones, y mantiene una buena imagen ante la sociedad, aun así, Esteban no aprecia esto y mantiene relaciones fuera del matrimonio, pero a comparación de Ana, no es castigado por ello. Tercero, Kitty y Levine, encarnan el amor tierno, y lento que se forja paso a paso sobre la confianza.
Entre éstas dispares situaciones, una cosa podría ser señalada como culpable, “la sociedad”, o mejor aún, nosotros mismos.
Nosotros, que con nuestro huecos y desfigurados valores, nos creemos en el derecho de juzgar a los demás.
  Lejos de hacer una novela romántica, para mí, Tolstoi, escribió una crítica a la sociedad de su época, y tal vez sin querer, una crítica a las sociedades de todos los tiempos, en todo el mundo.
Judith

Ana Karenina - León Tolstoi (Parte II)



TOLSTOI, León
Ana Karenina
Segunda reimpresión
México, D.F.
Editorial Porrúa S.A. de C.V.
2013
682 páginas

Confieso que decidí leer ésta novela, un tanto por obligación, y otro tanto por lástima. Tenía ya poco menos de 2 años que había tomado posesión de su lugar en el librero, y yo no me sentía atraída por él. Fue una agradable sorpresa agregar Tolstoi a mi lista de favoritos.
Antes de comenzar, me gustaría expresar mi gratitud a Fedro Guillén, por escribir tan buen prólogo, me gustaría escribir una bonita carta con la certeza de que será contestada con palabras inteligentes y que me dejen flotando en ese sentimiento que sólo los buenos escritores logran crear.

Ésta novela comienza, cuando Ana Karenina, misma que dá nombre a la novela, acude a casa de los Oblonsky, en ayuda de su hermano, a quien su mujer le ha descubierto una de sus "aventurillas".

“Acaso hubiera pensado en ocultar sus infidelidades si hubiese previsto el efecto que pudieran producir en su mujer. […] Tenía una confusa idea de que ella abrigara alguna duda, o cerrase deliberadamente los ojos; y que, además, por un sentimiento de justicia, pensara mostrarse indulgente; ¿acaso no estaba ya delicada, marchita y fatigada? El único mérito de Dolly consiste en ser una buena madre, algo vulgar por cierto, y sin cualidades que la distingan.”

Ana Karenina.
León Tolstoi. Primera Parte, capítulo II, página 3.

De ésta manera, Esteban Oblonsky justificaba sus infidelidades, las cuales la sociedad no desconocía. Ana intercede por él, ante su esposa, Daría Alexandrovna (Dolly), quién lo disculpa, y su vida en matrimonio continúa. Pero en éste mismo viaje, Ana conoce a la hermana de Dolly, Catalina Alexandrovna (Kitty), una mujer joven, muy bonita, y soltera, quien le insiste para que asista a uno de los bailes que se ofrecían; Ana acepta, y aquella noche, se encuentra, por segunda vez con el conde Wronsky, de quien todos esperaban, se comprometiera con Kitty. Pero aquella noche, sus atenciones, no fueron dedicadas a ella (Kitty) si no, a Ana Karenina.
Ana, mujer estimada entre la alta sociedad, y madre amorosa, se supo en una posición difícil, por lo que decidió volver con su familia, desgraciadamente, Wronsky loco por ella, y entregado a sus pasiones, la siguió, y al encontrarla le confesó su amor; Ana estaba decidida a rechazarle, siendo una mujer tan bonita y encantadora, no era la primera vez que un joven le confesaba su amor, incluso su marido se sentía halagado por esas atenciones, a sabiendas de que su mujer jamás le dejaría. Lo que Alexis Alejandrovitch desconocía, era el estado de soledad en el que tenía a su esposa.

No me siento capaz de culpar a Ana y juzgarla como una mujer “perdida”, comprendo que su actuar, no fue muy moral, pero una vez que se comprende la vida que llevaba, no es de locos justificarla.
Reitero el encanto y la maestría de ésta obra, y como tantos ya lo han hecho, me gustaría calcar la genialidad con que Tolstoi contrastó una sola idea, el amor.
Judith

lunes, 12 de enero de 2015

Ana Karenina – León Tolstoi (Liev Nikoláievich Tolstói; Yasnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910)

  Son las 10:14 p.m. y estoy comenzando mi primer reseña, hace unas horas terminé la mencionada novela. Eh de confesar que sus 682 páginas me hicieron posponerla un largo tiempo, algo así como dos años, pero finalmente, con dos meses de vacaciones por delante lo tomé del librero y empecé. A la semana de estarlo leyendo, comprendí que Tolstoi, se convertiría en uno de mis autores favoritos, a las dos semanas, lo vi cumplido. Aún no terminaba, y ya estaba planeando cual sería la siguiente obra de su autoría que quisiera leer.
  Ana Karenina, es para mí, una novela magistral. Por dar un ejemplo burdo, le otorgué 5 estrellas en mi librero de Goodreads y es la primera vez que lo hago. No es una novela que recomendaría para alguien que apenas se enrola en esto de leer, es una novela un tanto compleja.
Hay varias razones por la que ésta novela se colocó entre los primeros lugares en mi ranking mental;
1.- Narra más de una historia a la vez, ligadas entre ellas.
2.- Expone sus ideas, pero también las debate (quizás consigo mismo). No sentí que buscase imponer sus opiniones.
3.- Crea personajes muy completos, no se detiene a describir su físico, tanto como su manera de pensar.
4.- No se refleja a sí mismo en ninguno de sus personajes (el más cercano es Levine, pero en varias ocasiones, éste muestra una forma de pensar contraria a la que creo que Tolstoi tenía).
5.- Es de los pocos escritores de género masculino (que eh leído), y atina al comportamiento de las mujeres. Aunque me molestó un poco la forma en que Levine ensalza a su mujer.
6.- Tiene un final bien logrado, no lo sentí apresurado ni tampoco falto de ideas.
7.- No sé cuanto tiempo tardó en escribirlo, pero creo que es una novela bien planeada, en buen orden y completa.

Así que si buscan una buena novela para las próximas vacaciones, pueden ir procurando éste clásico altamente recomendable. Aconsejaría que durante la lectura, se tenga papel y pluma a la mano, para salvar tantas buenas frases.
Espero no parezca apresurada ésta reseña, justo hoy terminé de leerla por primera vez, me eh propuesto leerla nuevamente, pero hasta entonces, ésta es mi opinión.
Judith

lunes, 5 de enero de 2015

Introducción

Por lo general, los lectores suelen saltarse el prólogo, pero a otros nos acomete ese terror de saltar una parte esencial del libro. Cuando saltas el prólogo, no sabes que perderás, es casi como apostar, es posible que sólo ignores una parte que no es importante, o es posible, que para un mejor entendimiento necesites conocer la vida y obra del autor, que es por lo general el contenido del mismo. Yo entendí esto, cuando, por alguna razón decidí leer el prólogo en “Alicia en el país de las Maravillas” y “Al otro lado del espejo” ambas historias de Lewis Carrol (Charles Lutwidge Dodgson) publicadas por la editorial Porrúa, entonces quedé sorprendida por la vida de éste matemático, que pasó a la historia por sus grandes novelas.
Y bien, ¿por qué escribo todo esto? Porque ésta primera publicación es un prólogo, para todas nuestras futuras publicaciones. Mi nombre es Judith, me gusta mucho leer, aprendí a la edad de 5 años (como la gran mayoría), y desde entonces quedé prendada. Los primeros libros que leí, fueron “Sangre de campeón” y “Sangre de campeón sin cadenas”, de Carlos Cuauhtémoc Sánchez. En la actualidad éste tipo de lecturas no son mis predilectas, pero fueron importantes. Me gusta leer casi todo, las cajas de cereal son mis favoritas en las mañanas. No tolero algunos géneros, pero intento mantener la mente abierta, por lo que procuro leerlos antes de externar mi opinión. Siento pasión por todo lo que hago, al menos cuando comienzo. Me gusta escuchar música, pero me desesperan los audífonos. Me gusta escribir, pero tengo más comienzos de historias que dedos en las manos, respecto a los finales, mejor ni hablar.
Y una vez que llegamos aquí, sólo aclaro, que lo que aquí se publique, serán meras opiniones y tal vez fragmentos de las novelas expuestas. Gracias y hasta pronto!
Judith